Gaitas 101
The Wormheads S4
The Wormheads es como un book club, but for music lovers🎧. Nos reunimos habiendo escuchado un álbum asignado, y lo analizamos con pinzas, tanto sónica como temáticamente. We yap, intercambiamos opiniones, meet fellow music-heads, and build community en este mundo tan necesitado de ella.
Cerramos el año con nuestra sesión más emotiva hasta ahora, by a mile.
El reto inicial era poder introducir e indagar en la historia y el significado cultural de la gaita, tanto para venezolanos como para nuestros amigos internacionales que vinieron. Resulta que, no fue tan difícil como pensábamos, por el simple hecho de que nosotros, como venezolanos de a pie, no hemos heredado mucho conocimiento sobre nuestros orígenes musicales! De allí a que esta sesión fuese fructífera, llena de conversaciones acerca de nuestra identidad y de orgullo por lo que somos.
Diferencia entre Gaitas, Villancicos, Aguinaldos, Parrandas
El villancico es un “umbrella term” que hace referencia a la ‘canción alusiva a la Navidad’; es sinónimo de Christmas Carol (eg Deck the Halls, Silent Night) y presenta características sonoras propias en cada país. En general suele ser bastante melódicos y repetitivos, para que sean fáciles de compartir y difundir, sobre todo con los niños. En español, compartimos villancicos provenientes de España (eg Campana sobre Campana, El Tamborilero) y algunos son propios de cada parte de Latinoamérica. Estos son los que llamaríamos aguinaldos.
Los aguinaldos, naturalmente, tienen más sazón musical: en PR son más salseros, en Colombia más cumbiosos, and so on. Algunos de los nuestros son Niño Lindo, Tun Tun Quién Es, Tucusito, El Burrito Sabanero - aunque este se hizo famoso en toda Hispanoamérica, y no le dieron “ni un bolívar partío por la mitad”. Otra característica de los aguinaldos es que son más enfocados en el nacimiento del Niño Jesús que en la Navidad como celebración genérica.
Otros, como Fuego al Cañón, se pueden considerar como parrandas o parrandones navideños, que no dejan de ser aguinaldos, pero más alegres. A los Billo’s Caracas Boys o Serenata Guayanesa, y están asociados a la tradición de ir casa por casa cantando.
¿Podría ser la gaita una parranda? Pues sí, aunque la gaita, como hablamos antes, es un género en sí. Tiene unas características tan específicas que se tiene que agrupar como algo más allá de la típica canción navideña.
Gaita? Escocesa?
“La gaita es un género musical originario del estado Zulia y suele relacionarse con las fiestas decembrinas en Venezuela, aunque en Zulia suena todo el año”
Creo que todos los venezolanos hemos pasado por la experiencia de intentar explicar la gaita a nuestros amigos internacionales, y que la primera respuesta sea: ¿Tiene algo que ver con la gaita escocesa?… Sudas frío.
Si comparas una con la otra, sonoramente no tienen NADA que ver. Peeero, sí, podemos encontrar un posible link en su origen etimológico. Digo posible, porque existen distintas teorías sobre la adopción de este término.
La primera hace referencia a la gaita gallega, nombre que se le da tanto al instrumento de viento que se utiliza en ella - muy similar a la gaita escocesa - y en consecuencia al género. Este tipo de música estaba asociada a festividades populares, y por eso se cree que el nombre perduró, ya que nuestra gaita adoptó la misma función social. ¡Ojo, nuestra gaita no tiene instrumentos de viento!
La segunda es que ‘gaita’ proviene del término gótico ‘gaits’ que significa “cabra”, siendo el cuero de la cabra el cual recubre la superficie del furro.
Origen y evolución de la gaita
Sea como sea, la gaita, como la hallaca, nuestro tono de piel, y cultura entera deriva del bendito mestizaje, determinante en nuestra historia como nación. Como dice Rafael Molina Vílchez en su obra La Gaita Zuliana: “La gaita tiene un mosaico genético poliétnico”.
De la parte española, además del nombre, derivamos la estructura melódica y lírica proveniente de los villancicos y la temática religiosa cristiana. Por otro lado, la negritud se refleja fuertemente en esos patrones percusivos secos, la repetición y la participación colectiva (canto–respuesta). De indígena tiene poco, destacando tal vez el uso de las maracas.
Tradicionalmente, la gaita está vinculada con la devoción que se le tiene a Santa Lucía en el barrio El Empedrao de Maracaibo, mencionado un montón de veces en sus letras, como Bad Bunny menciona a la Perla o Carolina, o en el flamenco se menciona a Triana. Una oda al pueblo.
De boca en boca, se ha regado una historia en la que se dice que había un padre de la parroquia Santa Lucía, llamado José Tomás Urdaneta, un día sacó del templo a “los bulliciosos gaiteros” que le cantaban a los santos, y que desde entonces este género pierde hasta cierto punto su carácter meramente religioso, y empieza adquirir un carácter de protest. Este cuento se funde con la teoría que afirma que la gaita es una especie de canto de protesta popularizado por los esclavos del sur del estado Zulia.
Dicho carácter se mantiene hasta la actualidad y se justifica en las letras de famosas gaitas, pues en ellas resaltan los descontentos de la población y sus opiniones más marcadas, y también se enriquece de otros temas de los cuales hablaremos más abajo.
Evolución en el tiempo
Así empezó siendo emblema de las fiestas patronales, procesiones y reuniones comunitarias alrededor de la Navidad. Hasta el siglo XX, era música de calle, de peatón. Ahora bien, ¿cómo llegó a difundirse por toda Venezuela y ser un símbolo de identidad nacional?
Podríamos atribuírselo a la radio, las primeras grabaciones discográficas del género, y la migración de Zulianos a otras ciudades venezolanas, regando la tradición. Ya para los años 60 y 70 se considera música navideña nacional y parte del imaginario venezolano, se profesionalizan las agrupaciones, y se estandariza el formato instrumental como género.
Para los años 80, colegios de las grandes capitales, específicamente en Caracas, empezaron a versionar internamente popurrís de gaitas conocidas. El primer festival de esta naturaleza fue el del colegio Don Bosco, en el año 81. Y a partir de los 90 y 00, fue que empezó la competición entre colegios. Pero, hay que tomar en cuenta que los festivales intercolegiales solo se llevaban a cabo para un porcentaje pequeño de la población!
De todas todas, esta tradición de poner en contacto a chamos de bachillerato con la gaita, en mi opinión, es una de las culpables (a buenas) de que nos sintamos tan cercanos como generaciones más jóvenes al género. Sin ella, tal vez nos sintiéramos más ajenas a ellas, como suele pasar con el joropo. También hay que tomar en cuenta que los festivales intercolegiales solo se llevaban a cabo para un porcentaje de la población muy pequeño.
Sin embargo, es también verdad que las gaitas intercolegiales han mutado de una tradición a una especie de showbusiness, en la que la gaita se ha alejado de lo tradicional, se han incorporado nuevos géneros y hasta canciones en otros idiomas, incorporando trajes y escenografía que además de costar un riñón, desvían el foco del componente fundamental, la gaita como género.
¿Cómo suena una gaita?

Los intrumentos de la gaita tradicional son reflejo del mestizaje que hablabamos antes. El furro, característico instrumento del género, proviene de la zambomba española, que a su vez tiene origen africano. El cuatro, usado también en el joropo, es líder melódico por excelencia. No hay gaita sin cuatro!
Encima de esta base, nos encontramos con un conjunto de seis a ocho cantantes. Siempre habrá un solista cantando el verso, y el coro responde con un estribillo fijo. El ritmo estable de la gaita permite que el foco esté en las letras, que están pensadas para ser coreadas. Presentes están un mar de interjecciones - no falta un ueeeeeepa, ajá, pá donde?. Una gozadera constante.

Principales agrupaciones gaiteras
Los grupos de gaitas, como mencionamos previamente, tienen un carácter popular muy fuerte. Las primeras agrupaciones se dieron entre amigos, familiares, y amigos de amigos. Conforme a que se formalizara el género, surgieron las primeras grandes agrupaciones, que se han mantenido en el tiempo a través del relevo de sus integrantes. Que (fun fact) rondan entre 14 y 16 integrantes de media. An army!
Las agrupaciones más populares están cerca de ser un monopolio, ya que tienen alrededor del 80% de las canciones que suenan en todos los hogares. Personalmente yo nunca he podido distinguir entre el flavour que le da cada una, así que al escuchar traté de buscar patrones.
Las de Gran Coquivacoa (Sin Rencor, La Gaita que A Mi Me gusta) tiende a ser de tempo más lentico, más solemnes y tradicionales, con arreglos más sencillos. Por otro lado, las de Cardenales del Éxito (Entre Palos y Alegrías, Orinoco) son las más pulidas, perfectas para la radio, alegres, coño! En contraste a las de Maracaibo 15, que aún siendo de tempo más acelerado, tienden al uso de acordes menores que les dan un toque nostálgico y a veces eerie (eg Amigo, Viejo Año) a sus temas. Para mí, son canciones con un sentimiento de ‘fin del mundo’.
Entramos en la polémica discusión sobre Guaco. Muchos argumentan que Guaco no es gaita, y tienen un punto! Guaco empezó siendo una agrupación popular, como todas (Maria la bollera). Pero, como explica el documental Guaco: De gaita zuliana a género propio 1958-2004, Guaco se puso ambicioso, y empezó a introducir elementos del funk (uso de líneas de bajo con protagonismo), de la salsa (arreglos de insrtrumentos de viento), del jazz, y una estructura aún más pegadiza y poppy. En conjunción, las letras se desviaron a lo amoroso y lo social, haciendo que esta agrupación creara un sonido tan distintivo y propio de ellos, que se desvió de la definición tradicional de gaita. They still rock tho.
¿Por qué no existen gaitas nuevas? La potencial innovación en el género
Analizando la trayectoria del género, destaca el hecho de que genuinamente no existe una gaita que haya calado en la población que date de los 2000s: virtualmente no existen gaitas “recientes”. Múltiples factores pueden tratar de responder a esta cuestión tan intrigante:
La gaita, como explicamos, se originó como música de protesta. Siendo actualmente un país censurado… Saca tus propias conclusiones…
Fuera del contexto navideño, las gaitas pierden espacio comercial, y por ende, rentabilidad.
Probablemente la razón más prevalente: Como en todo género tradicional, se espera a que el sonido sea fiel - “suene a gaita” - y cualquier innovación suele ser rechazada por el público tradicional
La gaita ha quedado como música de memoria y tradición. La migración y diáspora hace que prime la preservación sobre lo que Venezuela era, sobre la experimentación.
Crear nuevos temas gaiteros que perduren es probablemente la respuesta más adecuada a ese deseo de innovación y destaque evidente en esas Gaitas de Merici que mostramos hace un rato, pero probablemente el más arduo y riesgoso.
La gaita venezolana es un reflejo de la vida, calidez y formas venezolanas, son uno de esos fenómenos que nos ayudan a co-crear el espacio que habitamos: para los que participaron en gaitas intercolegiales, es imposible pensar en bachillerato sin pensar en las gaitas; cuando se vuelve la mirada (o mejor dicho, el oído) a las reuniones familiares, ahí están las gaitas; y hasta en nuestros centros comerciales, que ahora imaginamos como espacios liminales, los recordamos decorados en navidad y con un sonidito gaitero de fondo.
La música a su vez es un gran elemento simbólico que une personas y culturas. La gaita venezolana une a los venezolanos dispersos por el mundo año tras año.
La gaita es mucho más que un himno para celebrar la Navidad y siendo tan importante en nuestra identidad cultural, no es casualidad que contenga muchas claves de nuestra historia. Para analizar la influencia de la gaita en nuestra sociedad me enfocaré en 8 temas extrayendo canciones de la curated playlist de gaitas de Wormheads:
1. La mujer venezolana
La figura de la mujer venezolana es de una mujer arrecha, bella e inteligente (qué mejor el de María Corina Machado?); somos unas echadas pa’ lante y todos los piropos de Veneka de Rawayana (somos las boleta, con cuerpo de atleta sin ir a gym, jefas, dueñas del party, fieles, las que saben hacer billete sin sugar daddy, chamas que se respetan…).
Sin embargo, más allá de esta figura ideal, tenemos una cultura machista que todavía ve a la mujer como un objeto de deseo y posesión y no como un individuo.
En las gaitas La negra cumba cumba, La negra del Tamunangue y La moza el foco mayoritariamente está en los atributos físicos y actuaciones del cuerpo femenino. La mujer aparece principalmente como objeto de deseo, resaltando rasgos físicos y el movimiento del cuerpo para “animar el bonche” → “Y yo saco a bailar a esa negra / Porque tiene una pinta pepiá / Con ese color rojo en la bemba / Parece que ella está encandilá”
En las tres se observa una obvia objetificación corporal en la que la mirada masculina es dominante: la letra gira en torno a cómo los hombres ven, desean, compiten o idealizan a la mujer. En La moza la mujer es un objeto de competición masculina: gusta a muchos, es deseada y el narrador habla de celos y posesión: “Yo siento rabias de celos / al ver que todos la acosan, / dame una esperanza moza / mira que sino me muero.”
Es curioso que no haya respuesta o voz propia de la mujer en las letras cuando estas son el centro de las canciones. No sabemos si a la moza le gusta el tipo de vuelta o no, si la negra cumba cumba le gusta bailar o si la negra del Tamunangue le quiere devolver el beso o no al señor cantante… todo esto puede que tenga que ver con que no han habido mujeres que hayan participado en los grandes grupos gaiteros de Venezuela.
2. La negritud
Los venezolanos somos una mezcla interminable de culturas y de personas de distintos colores, racializadas a lo largo de la historia. Por los esclavos africanos que trajo el colonialismo y por nuestra consecuente pertenencia al caribe, una gran parte de los venezolanos son o negros o con algún tipo de descendencia o mezcla negra. Es por ello que, obviamente, en la gaita se verá reflejado este tema.
La primera impresión que nos da la gaita Negrito Fullero (y Tamborera nº9) es que se celebra la identidad negra, hay una auto-afirmación alegre asociada a la fiesta, la gaita y la camaradería festiva: “Soy un negrito fullero / Orgulloso y por demás / Soy en el amor audaz / Buen amigo y parrandero”. Hasta asociar al negro a una fiesta ****religiosa y comunitaria, no a un estereotipo degradante, demuestra un orgullo cultural y racial.
La raza en estas letras no siempre se usa de forma crítica; muchas veces aparece como parte natural del imaginario cultural zuliano, aunque también puede reforzar la idea de “lo negro” como espectáculo o rasgo estético sin profundizar en significados sociales complejos.
Me pareció destacable la mención del alcohol con respecto a la cultura de lo negro. Aunque no sea ofensivo, se repite una imagen donde el hombre negro es representado como cuerpo para la fiesta, sujeto desinhibido y ligado al alcohol como rasgo identitario. Esto no denuncia racismo, pero sí reproduce un imaginario donde la negritud masculina se asocia más al goce, el exceso o lo instintivo que a otros registros (intelectual, político, cotidiano).
Como ejemplo, el término fullero describe a un hombre pícaro, callejero y celebrador, una identidad simpática pero también estereotipada, donde el disfrute y la trampa forman parte del personaje → “A mí me llaman negrito fullero / Porque me gusta la guachafita / Cuando consigo una parrandita / Con todo gusto yo estoy colao”
Puede ser que esto sea fruto de las limitaciones circunstanciales que muchas personas negras tienen en Venezuela; tal vez no se ha hecho espacios para ellos en otros ámbitos y por eso mismo se dedican a hacer algo que la sociedad etiqueta como su pericia.
3. El regionalismo
Todos conocemos el chiste venezolano contra los zulianos y los maracuchos
Yo creo que esta burla perpetua ha hecho que los maracuchos sean más fervientes en cuanto a su regionalismo y esto se ve bien en Sentimiento Zuliano → “Cuando voy a Maracaibo / Y empiezo a pasar el puente / Siento una emoción tan grande / Que se me nubla la mente / Siento un nudo en la garganta / Y el corazón se me salta / Sin darme cuenta tiemblo / Sin querer estoy llorando”
La identidad zuliana no se plantea como una simple preferencia regional, sino como una emoción intensa, casi defensiva. La canción juega con la ironía de negar el regionalismo mientras lo afirma fuerte → “Yo no soy regionalista / Pero a mi Zulia lo quiero / Porque sé que es el primero / De Venezuela en la lista”
El orgullo zuliano se construye en contraste con el resto del país; cuando una región es constantemente caricaturizada (acento, forma de hablar, “escándalo”, “exceso”), la respuesta cultural suele ser hiperafirmar la identidad → “Todo zuliano que siente / Su terruño en lo profundo / Le parece que su gente / Es la mejor de este mundo”
La gaita funciona como un capital cultural que le permite al Zulia existir positivamente en el imaginario nacional… solo por un momento. Para combatir esto, pregunté en la sesión “Si Zulia solo ‘sirve’ en diciembre por las gaitas, ¿qué perdemos de su cultura el resto del año?” y la respuesta más popular fue: los patacones lmao.
4. La religión
El catolicismo venezolano no es como el español y cualquier venezolano que haya vivido la religión aquí en España se puede dar cuenta. Debe ser por las tradiciones de santería, las religiones indígenas perdidas en el camino y el calor latino que nuestro catolicismo es más fraternal y supersticioso; tenemos “pavas” y rezamos el rosario, es todo una mezcla simpática y única. Eso se ve muy claramente en Tamborera nº9, la gaita dedicada a San Benito:
El santo es negro, algo no muy visto en el catolicismo clásico que fue reformado a través de las artes clásicas europeas. (Si te interesa este tema y tienes full sensibilidad artística y literaria te recomiendo que leas Píntame angelitos negros de Andrés Eloy Blanco, es un poema precioso que denuncia el racismo en la pintura religiosa)
Vemos referencias a rituales y personajes africanos, como los chimbangleros, que son participantes en el canto y baile de origen africano y el baño en ron que es considerado un ritual en la brujería.
“Al Negrito van bailando / Al son de los Chimbangleros / Y de ron lo van bañando / Todos los Sanbeniteros”
También, en canciones como Sentimiento zuliano se menciona a la Virgen de Chiquinquirá, que apodan Chinita, que se apareció en el lago de Maracaibo. Muchas veces nuestros apegos a santos y vírgenes es por su aparición o trabajo en Venezuela → “La chinita y papá Dios / Andan por el saladillo / Paseando bajo su sol / Que les da todo su brillo”
5. Creatividad e innovación
Hay dos tipos de experimentación dentro del mundo de la gaita que no son tan atrevidas como el cambio musical que presentó Guaco y que son muy aceptadas:
La gaita onomatopéyica es innovadora en cuanto a su contenido lingüístico. Creo que ha de ser destacada no porque se haya hecho un esfuerzo intelectual para su producción si no porque demuestra la cultura académica que está enraizada en nuestro país. Aunque parezca tonto yo creo que esta idea de utilizar onomatopeyas demuestra nuestro nivel académico y legado literario. A muchas personas les mencionas la palabra onomatopeya y no saben qué carajo es, pero a nosotros nos dicen eso y empezamos “nananainanainanaina nanainananainaná”
Otro ejemplo de innovación en el contenido gaitero es La Parabólica. En esta canción se habla de la revolución tecnológica y los efectos que ésta tiene en los venezolanos: la mujer parece automata frente a la tv, los ciudadanos empiezan a estudiar inglés, se hace referencia al boom económico que significó, la idea de la conexión permanente y necesaria se hace presente (al mundo me conecté y desconectado en casa!!!). Todo con humor y sabor, sabiendo conectar con su publico venezolano a través de la tradición.
Estas dos gaitas me hacen pensar “estos venezolanos son unos genios”.
6. El clasismo
Si en Venezuela hay una cuestión pendiente es la del clasismo y es tan latente que creo que los más claros de esta realidad somos los inmigrantes porque es parte de la vida cotidiana y la cosmovisión del venezolano.
La voy a tocar a pie es un gran himno a la apreciación del la humildad venezolana: se refiere a la tradicionalidad y el valor de lo originario… implica que nadie lo hace mejor que los del grupo barrio obrero, los que caminan descalzos, los que no le meten esa parafernalia del bajo y la batería y que la tocan a pie ahí mismito a las 12 en la rumba de diciembre. Así como reivindica lo tradicional lo demuestra en la canción misma, no hay nada de ese ornamento, solo el tuntún y benbén de la guitarra.
La voy a tocar a pie Al son de Armado Molero Como el grupo Barrio Obrero Que la toca como es (¡epa!)
Es que mi gaita cuando suena a pie (es que mi gaita) Suena tan, tan, tan, tan, tan, tan, tan, tan, tan buena No lleva piano, no lleva bajo, es tradicional Camina descalza por donde quiera Y ahora los niños la están cantando y la van llevando por Venezuela
La implicación de los niños como responsables de llevar la tradición musical humilde y verdadera es un concepto bello y necesario. Los venezolanos somos una mezcla tremenda de culturas y costumbres, pero hay una diferencia entre eso y entre el constante intercambio de nuestras tradiciones por otras extranjeras y solo las generaciones jóvenes nos podrán salvar de la pérdida de costumbres.
7. La naturaleza
Creo que no soy la única que lo primero que menciona cuando un extranjero pregunta por Venezuela es el Salto Ángel (si me miran rarito digo “aparece en Up, la película del viejito con los globos en la casa”) o el Amazonas. Nuestro paisaje natural es parte de nuestra identidad, hayamos estado o no (yo nunca he ido, pero igualmente me siento fuertemente conectada a él).
Orinoco es otro bello himno a una parte de nuestra identidad. El Orinoco es el río más importante en Venezuela, el más caudaloso del mundo y el cuarto más grande de Latinoamerica (mide 2800 km y tiene una superficie de casi 989 000 km², el 65% está en Venezuela). Nos conecta con Colombia y Brasil y desemboca en el Océano Atlántico. En este río se han registrado más de 1000 especies de peces en la cuenca del río y alrededor del 15% son endémicas.
Como venezolanos hemos sido educados para apreciar esta riqueza natural y eso se demuestra en esta gaita: “Venezuela en ti palpita, en ti suspira como un órgano vital!”
8. La inmigración
Todos aquí tenemos consciencia de la gran diáspora venezolana debido a la situación política. Tristemente, este fenómeno ya se ha vuelto parte de nuestra identidad: de quiénes somos, de cómo nos entendemos y de qué hacemos con nuestra vida. Para este tema quiero utilizar la gaita Sin rencor.
Esta gaita tiene el mismo efecto que Me Rehuso de Danny Ocean tiene en los venezolanos que sufrieron la migración entre 2016 y 2018, a pesar de ser una gaita de desamor, la separación se materializa como la separación de todas las personas que amamos y dejamos atrás en el proceso migratorio.
Cuando nos acordamos de Venezuela no solo pensamos en lo que fue si no también en lo que pudo ser. A veces ese es el sentimiento que mas duele, el no saber qué tan buena pudo haber sido tu vida → “Así siempre ha de pasar, que cada vez que escuchéis / Una gaita lloraréis, porque en mí te hará pensar / Con bellas prosas que a ti te harán recordar / Todas esas lindas cosas que no pudimos lograr”
El tema del rencor siempre está presente para nosotros los venezolanos porque nuestro conflicto está latente. Sin embargo, yo creo que los que nos hemos ido casi nunca volvemos la mirada hacia los recuerdos con rencor, si no con añoranza, cariño y por supuesto, tristeza → “Recuerdas aquellos días que te adoré con locura / Fuiste esperanza, hermosura, mi pasión y mi alegría / Eras la luz que alumbrabas en mi alma y mi entendimiento / Por eso no me arrepiento de adorarte hasta el tormento / De perderme en tu mirada”
Yo personalmente no puedo hacer más que emocionarme profundamente al escuchar esta canción que me hace volver a esos momentos en los que viví en Venezuela y no me di cuenta de su valor. De igual manera, como todos los venezolanos esparcidos por el mundo, estoy agradecida de haber vivido ahí y no puedo esperar al momento que pueda volver.
Feliz Navidad, Wormheads🎄🪱
Para los que se quedaron hambrientos ⬇️
Tesis 2008 Andrés Bello - Intercolegiales de Gaitas: Historia y Evolución de una Tradición
Documental - Guaco: De gaita zuliana a género propio 1958-2004
Entrevista - Origen de la Gaita, Rafael Molina Vílchez
Ensayo - El Efecto de las Gaitas Intecolegiales por Oscar Doval







muy cool!!!!